“AGEPIB es hoy como un recién nacido, pero con el bagaje de una persona con gran experiencia”

Allá por 2001, Raúl García Rodríguez aterrizó en Mallorca procedente de su Salamanca natal para ejercer como entrenador de natación y director técnico del Club Sport Inca. Con el tiempo, fue adquiriendo mayores responsabilidades en unas instalaciones que lleva años dirigiendo y coordinando. Recientemente, ha accedido a la presidencia de la Asociación de Gestores Deportivos de las Islas Baleares (AGEPIB) para relevar a Neus Mateu. Su mandato concluye en 2023 y su deseo es dejar en esa fecha “la asociación consolidada como un referente de la gestión deportiva en Baleares”.

Desde un primer momento, García, vocal en la anterior junta, ha debido lidiar con situaciones farragosas, empezando por su propia proclamación oficial como nuevo presidente de AGEPIB: “Ha sido un camino duro y lleno de obstáculos los cuales fuimos superando, gracias a nuestra insistencia y sobre todo a nuestra secretaria Popi Matas, que se ha roto el alma por subsanar todo aquel impedimento que se nos ponía en el camino”.

Solventado ese trance, a este salmantino de 46 años afincado en Palma le queda una ardua tarea por delante, puesto que no duda en reconocer que, a día de hoy, AGEPIB “es como un recién nacido, pero con el bagaje de una persona con gran experiencia”. Se felicita de que “la asociación está totalmente saneada”, primer paso para afrontar el futuro con ambición: “Hay muchas ganas de hacer grandes cosas, y por supuesto que las haremos”.


Raúl, en un acto como presidente de la Federación Balear de Natación

Entre los retos a los que quiere dar respuesta en estos cuatro años de mandato, García destaca uno: “Nos gustaría tener nuestro propio Congreso, dedicado a la gestión puramente y su mejora en el día a día, poniendo sobre la mesa herramientas para facilitar las cosas, con experiencias compartidas con otros gestores internacionales”.  Y es que García considera fundamental “saber más en profundidad cómo se encuentra el sector en otros países, Estados Unidos, China, Japón, Brasil… Me gustaría saber si tienen los mismos problemas, si su sector está más diversificado, que áreas de expansión se están planteando…”.

De momento, a la espera de poder organizar ese evento propio, AGEPIB participa muy activamente en el Congreso Nacional de Eficiencia Energética, una iniciativa surgida en las Islas Baleares y que vivirá su segunda edición en 2020 en Palma de Mallorca. Cree que la sostenibilidad de las instalaciones deportivas es una condición de la cual los gestores deportivos deben estar muy concienciados.  “Yo diría que es un reto en sí mismo de la sociedad actual, y por supuesto de los gestores aún más. Es básico que la sociedad en la que vivimos se conciencie de que no podemos vivir destrozando el planeta. Es nuestra obligación aprovechar los recursos que el planeta nos ofrece y utilizarlos de una forma racional. Eso, por no entrar en que en la sociedad en la que vivimos, donde nos encontramos con tanta competencia, estos ahorros en consumos nos pueden proporcionar unos beneficios que de otro modo difícilmente conseguiríamos”, afirma García.


Raúl (izquierda), con compañeros de la anterior junta presidida por Neus Mateu (centro)

Aunque ha practicado “casi de todo: baloncesto, balonmano, atletismo…”, la natación ha sido el deporte que más ha marcado a García. Primero, en su etapa como nadador de competición becado en un centro de desarrollo y después en su faceta de entrenador para acabar en labores directivas como las realizadas en la Federación Balear de Natación, en la que tras entrar como director técnico, llegó a ser presidente. Ahora le toca afrontar otra travesía al frente de AGEPIB, aunque no está solo en la aventura. “Cuento siempre con el apoyo de mi antecesora en el cargo, Neus Mateu, de Jose Luis Berbel como impulsor de la asociación en su nacimiento”, además del de su buen amigo Pere Caldentey, de cuya mano se incorporó a tareas directivas en la asociación dentro de la anterior junta.