Juan de la Cuz Vázquez: “Los cinco presidentes de FAGDE hemos aportado nuestros conocimientos y experiencia para que progrese adecuadamente. Y lo está haciendo”

El nº 23 de GESTORES DEL DEPORTE recoge en su sección UNO DE LOS NUESTROS una amena conversación con Juan de la Cruz Vázquez, el tercer presidente de la historia de FAGDE. Este infatigable malagueño acaba de publicar el libro 'De profesor y entrenador a gestor deportivo (1969-2013)', en el que refleja una carrera profesional sobre la que habla en esta entrevista, en la que también deja claro su punto de vista sobre el papel que debe ejercer FAGDE dentro del sistema deportivo español.

¿Cómo se introduce en el mundo de la gestión deportiva?
Mis primeros pasos en gestión deportiva los compatibilicé con la docencia y el entrenamiento, colaborando en la organización y gestión de los Juegos Escolares y de  campañas de promoción deportiva en el Servicio de Actividades Deportivas de la Delegación Provincial de la Juventud de Granada, donde realicé algo así como un 'Megamáster' de 1974 a 1977.

Cuando llevaba poco más de un año realizando las mencionadas funciones, tuvo lugar uno de los hitos más importantes del s. XX en materia de deporte: la promulgación de la Carta Europea del deporte para todos de 1975, que tenía por objeto la extensión de la práctica deportiva.

Para gestionar esta nueva vía del deporte práctica había que buscar alíados y nos convertimos en promotores de los centros escolares y de los ayuntamientos. Desde aquel momento decidí dedicarme a la gestión deportiva pública, entre otras cuestiones porque repercute en un número mucho más amplio de personas que la docencia y el entrenamiento.

Usted vivió el florecimiento del deporte municipal en plena transición democrática. ¿Qué supuso para alguien que se movía en la gestión deportiva la apertura de ese vasto campo de acción?
En julio de 1978 me incorporé como asesor técnico de la Delegación Provincial del Consejo Superior de Deportes de Granada. Mi primera tarea (septiembre de 1978) fue asesorar al delegado provincial sobre el Polideportivo de La Cartuja, que se había construido unos años antes pero no se había puesto en marcha todavía. Mi propuesta fue conseguir un INEF para Granada, que se puso en marcha en marzo del 83.

Una de las competencias del CSD era el Plan Experimental, que consistía en una colaboración entre el Consejo y los ayuntamientos, que acababan de celebrar las elecciones democráticas de 1979, para extender la práctica deportiva de la escuela al municipio. Es decir, el Plan Experimental del CSD (conocido entonces como Plan Castejón) fue algo así como el punto de partida del deporte municipal.

Mi relación con el deporte municipal fue a través las delegaciones provinciales del CSD de Granada y Málaga (1978-1982) colaborando en la gestión del mencionado Plan Experimental y promocionando patronatos, institutos o fundaciones para que los ayuntamientos constituyeran organismos autónomos como herramientas de gestión. A través de la Junta de Andalucía (1984) creando y poniendo en marcha la Campaña Municipal de deporte para todos con objeto de que los ayuntamientos andaluces entendieran que su competencia prioritaria era convertirse en el motor de la extensión de la práctica deportiva. Y a través de Unisport (1987-1991) y del Instituto Andaluz del Deporte (1995-1998) organizando Seminarios y Encuentros de Estudio sobre deporte municipal.


Vázquez, en la Asamblea de FAGDE de 2009 en la que fue elegido presidente

Y a principios del milenio, deciden crear Agesport. ¿Cómo fueron esos primeros momentos para gestar la Asociación?
Salvador Jiménez asistió en septiembre de 2001 al IX Congreso de la EASM (European Association of Sport Managment), que se celebró en Vitoria. En este Congreso se celebró una reunión de los congresistas españoles con objeto de crear una entidad que los aglutinase a nivel nacional, en la que comprobó que algunas comunidades autónoma tenían Asociación territorial y Andalucía no. Habló conmigo para constituirla  y me lió para que me encargara de gestionar el proceso de creación de la misma. En marzo de 2002 se registró en la Delegación Provincial de la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía, en Málaga.

Desde entonces Agesport no ha dejado de crecer.
En abril de 2003 organizamos el I Congreso, el constituyente, en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Estepona (Málaga) con la participación de 200 personas. Elaboramos y aprobamos un reglamento interno y elegimos, por asentimiento, la primera Junta Directiva: Juan de la Cruz Vázquez (presidente); Salvador Jiménez (vicepresidente primero); Nacho Revuelta (vicepresidente segundo); Antonio Merino (secretario general); Pedro Montiel (tesorero) y como vocales Aurelio Sánchez, Juan Correal, Susana Vázquez, Pedro Aragón y algunas personas más, que no recuerdo en estos momentos.

En junio de 2004 organizamos el II Congreso en Huelva, y como en mayo me habían nombrado director general de Actividades y Promoción Deportiva de la Junta de Andalucía dimití por incompatibilidad y me sustituyó Salvador Jiménez, que trasladó la sede a la Facultad de Ciencias del Deporte de la UGR. El apoyo de la mencionada Facultad hasta el momento actual, el de la Junta de Andalucía (sobre todo de 2004 a 2008), y la buena gestión de las diferentes Juntas Directivas, ha impulsado el crecimiento de Agesport hasta nuestro días.


Vázquez, con el ya fallecido Salvador Jiménez

Usted compartió muchas horas de trabajo con Salvador Jiménez, una figura a la que incluso dedicó una obra suya. ¿Cuál ha sido su mayor legado en lo que se refiere a la gestión deportiva de Andalucía?
Desde que nos conocimos en 1979 hasta que falleció en 2017 compartimos muchas horas profesionales y personales, aunque él trabajaba en Granada y yo en Málaga, excepto los dos años y medio que coincidimos en la Delegación Provincial del Consejo Superior de Deportes (1980-1982) y tres o cuatro meses en la Dirección General de Deportes de la Junta de Andalucía en Sevilla (1986). Curiosamente, Salvador Jiménez  me ha sustituido en cinco ocasiones: como asesor técnico y secretario general de la Delegación Provincial del CSD de Granada; como jefe del Servicio de Deportes de la Dirección General de Deportes de la Junta de Andalucía (en este caso no de manera consecutiva), y como presidente ejecutivo y de honor de Agesport.

Un año después de su fallecimiento publicamos el libro Experiencia Profesional de Salvador Jiménez, 1979-2013 (Agesport, 2018). Creo que su mayor legado ha sido el tiempo que estuvo con nosotros. Con la lectura de El Libro de Salva (de 7 capítulos y 34 testimonios) descubriréis que es verdad.

Usted fue presidente de honor de Agesport de 2009 a 2013. Suelen decir que no hay mayor reconocimiento que el que viene de tus compañeros de trabajo.
En el VII Congreso de Agesport, que se celebró en Córdoba en el mes de abril de 2009, me eligieron presidente de honor de Agesport a propuesta de Salvador Jiménez. Nunca olvidaré el reconocimiento y la responsabilidad que me otorgaron mis compañeros y compañeras de Agesport, que son algo así como mi segunda familia.

¿Qué le lleva a tomar las riendas de FAGDE en 2009?
El 26 de abril de 2009 me reincorporé al Instituto Andaluz del Deporte después de casi cinco años en la Dirección General de Actividades y Promoción Deportiva de la Junta de Andalucía. En el mes de junio o julio estuvieron Salvador Jiménez y Carlos Delgado Lacoba como profesores de alguna de las muchas actividades formativas que se celebraban entonces en el IAD y me propusieron que me presentara a la presidencia de FAGDE. Y a Salva no le podía decir que no...

¿Cómo está viendo la evolución de FAGDE desde entonces?
Yo sustituí a Ñito Pérez, que había sustituido a Albert Cucarella, y a mí me sustituyó Luis Solar y a él Eduardo Blanco. Los cinco hemos aportado nuestros conocimientos y experiencia, y nuestro tiempo, para que FAGDE progrese adecuadamente. Y lo está haciendo. Desde mi punto de vista, lo más importante es que las asociaciones autonómicas sean cada vez más potentes y visibles en sus respectivos territorios y que FAGDE lidere la gestión deportiva pública y privada en nuestro país. Un ejemplo de que va por buen camino es su presencia en la reunión que el presidente en funciones del Gobierno de España realizó en agosto.

La biografía de Salvador Jiménez no ha sido el único libro que ha escrito. Recientemente ha publicado De profesor y entrenador a gestor deportivo (1969-2013). ¿Por qué ha querido reflejar por escrito ese recorrido profesional?
Cuando en 2009 volví a mi trabajo profesional después de mi paso por la política, Jesús Roca y Juan Carlos Maestro me decían que tenía que escribir algún libro para dejar algo de mi pensamiento deportivo. Como no podía ser de otra manera, me convencieron...

Planifiqué la publicación de tres libros (aunque han sido cuatro por el fallecimiento de nuestro amigo Salva): Deporte para siempre (Editorial Wanceulen, 2011); La política deportiva pública basada en la sociedad (Diputación de Málaga, 2015) y De profesor y entrenador a gestor deportivo, 1969-2013 (Editorial Círculo Rojo, 2019). Los tres en año preolímpico... Este último tiene cuatro objetivos: 1. Disfrutar de bastantes recuerdos y algunas reflexiones. 2. Darlo a conocer a la familia, a los amigos y a las personas que les pueda interesar. 3. Echar una mirada a la evolución del deporte español en general y del deporte autonómico andaluz en particular. 4. Rendir un modesto reconocimiento a los periodistas deportivos que, sin saberlo, me han ayudado a escribirlo.


En la presentación de su último libro, junto al exseleccionador nacional de baloncesto Javier Imbroda

Y por último, ¿nos puede decir algunos de los pilares de su pensamiento deportivo?
1. Las dos grandes dimensiones del deporte: práctica y espectáculo.  2. El deporte práctica no es para un momento de la vida sino para toda ella (Deporte para siempre). 3. La política deportiva pública debe ser compartida con el sistema deportivo. 4. La universalización del deporte para siempre.