Guillermo Druet: “En el atletismo aprendí que siempre se puede hacer algo para optimizar los resultados”

Guillermo Druet Ampuero (Madrid, 1960) es el presidente y consejero delegado del Grupo Sidecu, la compañía que gestiona Supera, una de las cadenas de centros de fitness de referencia en España. GESTORES DEL DEPORTE, dentro de su sección EMPRESARIOS, charla con este profesional de las finanzas que, desde que se incorporara hace más de diez años al mundo del fitness, ha impulsado el crecimiento de este grupo empresarial que tiene sus raíces en Galicia, pero que “puede operar en Madrid, en A Coruña, en Lisboa o en cualquier otra ciudad europea o mundial”.

¿Cómo llega Guillermo Druet al mundo de la gestión de instalaciones deportivas?
Tras participar a título personal en una operación corporativa -compraventa de acciones de Sidecu-, que tuvo lugar en el año 2008, decidí incorporarme a Sidecu para coordinar las actividades y crecimiento de este grupo de empresas.

¿Cuál era su formación académica y qué experiencia laboral tenía antes de integrarse en el proyecto de Sidecu?
Me licencié en Derecho en el año 1983, y en Ciencias Económicas y Empresariales en el 1984. Mi vocación y formación han sido, fundamentalmente, financieras, y a ellas he dedicado la mayor parte de mi vida profesional (banca de inversiones en JP Morgan y banca comercial en Banco Santander). Aunque también he dedicado unos años a la gestión de compañías industriales y, durante los últimos once años y medio, he trabajado en Grupo Sidecu.

Ahora, el Grupo Sidecu es uno de los más importantes en el panorama español del fitness, pero ¿cómo era cuándo usted se incorporó?
Cuando empecé mi etapa en Supera, me encontré con un magnífico equipo de profesionales, con ilusión por acercar la práctica deportiva a los usuarios y con una voluntad de servicio extraordinaria. A partir de ahí, siempre teníamos claro que el objetivo era profesionalizar todos los ámbitos de la empresa, potenciar la excelencia de todo el grupo y maximizar ese potencial que ya había dentro de la compañía. Aportamos una visión desde fuera del mundo del fitness que, visto en perspectiva, consideramos que le hacía falta al grupo.

¿Cómo ha sido el camino hasta alcanzar los 50 millones de euros de facturación al año, una plantilla de 1.200 empleados y contar con cerca de 200.000 usuarios al mes?
Ha sido estimulante. En los últimos 10 años hemos crecido mucho, convirtiéndonos en un referente en el mundo del fitness. Para nosotros es una satisfacción ver cómo nuestros clientes nos reconocen el trabajo. Cuando cambian de domicilio o van de vacaciones, buscan un centro deportivo de Supera. Incluso, cuando prefieren probar otras opciones que hay entre nuestros competidores, muchos vuelven porque valoran nuestro servicio, nuestra relación calidad-precio, nuestra profesionalidad. Y este es un camino que no tiene final. Durante mi juventud tuve la gran suerte de participar activamente en el mundo del atletismo, y allí aprendí que siempre hay un margen de mejora, siempre se puede hacer algo para optimizar los resultados, para dar un mejor servicio. Ese es nuestro reto.

Por el trayecto se han producido operaciones financieras de venta y compra de accionariado. ¿Han servido para fortalecer el proyecto de Sidecu?
Sin lugar a dudas. Sabíamos que seguir creciendo era una oportunidad y, casi, una obligación. Compartir proyecto con Portobello Capital nos permitió abordar con mayores garantías nuestro crecimiento en Portugal y, en menor medida, en España. Estamos en un proceso apasionante de crecimiento, esencialmente, en el país vecino. No es fácil pasar de un centro (en Lisboa) a gestionar ocho en Portugal. Y todo ello en tan poco tiempo. Y nuestra idea es seguir creciendo. Gracias a esta operación, podemos afrontar con garantías ese impulso en Portugal y en España, donde también aumentamos presencia, como en Santander o Rivas Vaciamadrid.

Su fortaleza se cimenta especialmente en la gestión de centros de concesión administrativa. ¿Tenían claro desde un principio que este modelo acabaría por adquirir la preponderancia que ahora ostenta?
Cuando llegué a Sidecu, quizá, el modelo era un poco diferente. No solo gestionábamos instalaciones en régimen de concesión, también trabajábamos en la prestación de servicios. En esa reordenación y potenciación del negocio, teníamos claro que el modelo concesional, gestionado tal como lo concebimos, era rentable. Rentable económicamente y socialmente. Contar con más de 200.000 abonados es una responsabilidad, porque ellos buscan mejorar su salud, su calidad de vida. Y nosotros tenemos que estar a la altura. Económicamente, los números nos respaldan. Por volumen, por gestión de centros, por rentabilidad… Así que, sí: apostar por el modelo concesional, aunque estaba en el ADN de Supera, creo que ha sido acertado. Pero, como decía antes, sabemos que siempre hay margen de mejora. Por eso, probamos el modelo de clubes de proximidad 24 horas.

¿Qué les llevó a la apertura de otra línea de negocio como son los centros Supera 24 horas?
Esa “inconformidad” que comentaba. Sabíamos que podíamos hacer otras cosas muy bien, no solo en centros concesionales. Esa profesionalización, permitió al grupo Sidecu leer bien las oportunidades que la coyuntura de mercado ofrecía. Analizamos las opciones y el sector de clubes de proximidad, con un horario sin barreras, nos parecía una gran opción. Nos permitía, además, probar otro modelo, otro servicio, servir a otro perfil de cliente. Nos ha aportado otra perspectiva y un conocimiento que, en muchas ocasiones, hemos incorporado posteriormente al formato concesional.

¿Están satisfechos con la respuesta que están recibiendo con esta nueva línea de centros?
El modelo de los clubes 24 horas tiene sus particularidades. Muchas las conocíamos o las intuíamos. Otras, las hemos aprendido. Insisto un poco en lo mismo, todos los días se aprenden cosas, siempre podemos mejorar. Y este modelo nos ha abierto a nuevas experiencias, a nuevas formas de hacer. Para nosotros, sin duda, es un éxito.

¿Qué nos puede decir de la expansión territorial que está adquiriendo el Grupo Sidecu?
Lo comentaba antes. Sin perder de vista las oportunidades que hay en España, nos hemos centrado en Portugal. Es un mercado que, casi como en el resto de Europa, desconocía el modelo concesional en este mundo del fitness. Es un poco como España hace 25 o 30 años. Nosotros tenemos la experiencia, el aval de grupo solvente y profesional, somos un referente y, por todo ello, Supera casi no necesita tarjeta de presentación. En ocasiones, vienen a consultarnos. Portugal es un mercado en crecimiento y con potencial. Geográficamente, muy próximo. Culturalmente, asimilable, aunque con sus peculiaridades. Nos parecía el paso natural.

¿Para un grupo nacido en Galicia, la expansión hacia Portugal, donde pronto contarán con siete centros, era algo natural?
Sí y no. Sí por lo que comentaba antes. Por pura lógica empresarial y de mercado. Es cierto que el grupo nació en Galicia y esas son nuestras raíces, de las que estamos orgullosos, pero somos una empresa profesionalizada, que puede operar en Madrid, en A Coruña, en Lisboa o en cualquier otra ciudad europea o mundial.

Sidecu no deja de crecer, pese a que la competencia en el mercado del fitness es cada vez mayor. ¿Hay sitio para todos?
El mercado es así. Si hay más oferta que demanda, se ajustará y sobrevivirán, incluso más fuertes, los que estén mejor posicionados y sepan leer mejor la coyuntura. Nosotros creemos que hay un exceso de oferta, pero es algo que el propio mercado irá corrigiendo. Hay varios procesos corporativos en marcha. La concentración es un hecho y seguirá. Pero también han cambiado otras cosas. Por ejemplo, el segmento low cost tuvo su boom y ahora, cada vez más, las tarifas de estos operadores suben y se alejan de su propuesta inicial. El mercado te hace evolucionar.