Los World Roller Games Barcelona 2019: un nuevo modelo de gran acontecimiento deportivo

Desde los Mundiales de Natación de Barcelona 2013, la ciudad no había acogido un evento de las características de los World Roller Games Barcelona 2019 (WRG) celebrados en el pasado mes de julio. Sí que ha habido competiciones internacionales, pero ni los recientes Campeonatos de Europa de Waterpolo o el Campeonato del Mundo de Pelota Vasca son comparables a este acontecimiento.


Albert Cucarella, gerente de la Federación Catalana de Patinaje

Pongamos cifras al evento: 11 disciplinas de roller (patinaje artístico, hockey patines, hockey línea, patinaje de velocidad, alpino en línea, roller derby, skateboarding, descenso, inline freestyle, roller freestyle y scooter); 84 países participantes; 4.120 atletas; 14 días de competiciones; 128 sesiones y 1.259 voluntarios. Se realizaron en 13 instalaciones de competición diferentes en Barcelona ciudad y en 4 subsedes (Vilanova i la Geltru, Sant Cugat, Terrassa, y Mollet).

Seguimos profundizando en cifras: 9.641 acreditados. Se gestionaron más de 3.000 reservas a través de la agencia oficial, con una red de cerca de 40 hoteles. En el apartado de alimentación, se realizaron casi 15.000 servicios entre todos los colectivos -picnic mañana (3.416), comida (6.926), picnic tarde (2.202), cenas (2.720)-. Se utilizaron 38 autobuses de media diaria para transportar a los deportistas, jueces y árbitros, teniendo tres líneas operativas cada día entre las 5.45 y las 23.30 horas de conexión entre todos los hoteles y las instalaciones de competición. Se hicieron más de 500 desplazamientos para cubrir llegadas y salidas en el aeropuerto del Prat y la estación del AVE. En el apartado de movilidad, se gestionaron más 50 coches oficiales de CAR POOL.


La selección femenina española de hockey patines, campeona del mundo

La operativa del plan asistencial se gestionó a través de un servicio de ambulancias y la red hospitalaria, gestionándolo con un servicio médico propio. Se atendieron 565 incidencias. En el ámbito de voluntarios, hubo una media de edad de 26 años. La captación fue muy lineal durante todo el periodo en que se activó, con una media de 100 personas por mes desde junio 2018. La seguridad fue uno de los elementos clave en el evento. La coordinación entre la organización, las fuerzas de seguridad y las empresas de seguridad subcontratadas fue constante.

Podíamos seguir con cifras, pero creo que lo importante son las reflexiones que se generan a partir de la ejecución de los WRG. Pongamos unas cuantas:

- Nuevo concepto de gestión de un acontecimiento deportivo internacional. La dicotomía Federación Española de Patinaje y Federació Catalana de Patinatge a través de la constitución de la Fundació Roller Sports, entidad gestora del evento, al 50% en todo. Todos los acuerdos, con la Federación Internacional, con las instituciones se firmaron como Fundación que agrupaba a las dos Federaciones. El funcionamiento a lo largo de los más de cinco años ha sido ejemplar. A lo mejor debería trasladarse a otros ámbitos de nuestra sociedad.

- La profesionalización ya existe dentro de las organizaciones o en su entorno, no es necesario contratar empresas especializadas o profesionales solamente dedicados a estos eventos. Hace falta contratar especialistas concretos en determinados ámbitos. Dos apuntes más en este apartado, se ha de medir muy bien la planificación de incorporación de personal, así como la contratación de empresas y servicios, y si que es necesario una planificación, control y seguimiento de las diferentes fases del acontecimiento.

- El patrocinio y la esponsorización es una herramienta que está en uno de los momentos más bajos de los últimos 25 años, hace falta una reforma urgente de la Ley del Mecenazgo. No sirve ser considerado “Evento de especial interés público” los recortes y restricciones que ha sufrido la misma Ley, la hacen prácticamente inservible. Por otra parte, existe mucha oferta de acontecimientos considerados de especial interés público.



- Ha existido una total colaboración institucional en el evento: Ajuntament de Barcelona, Diputació de Barcelona, Generalitat de Catalunya y Consejo Superior de Deportes. Sin esa colaboración no hubiera sido posible el evento, pero se está marcando una tendencia en el papel de las Instituciones, que será más de soporte logístico que de soporte económico directo mediante subvención. Hay que buscar formulas mixtas de colaboración (temas sanitarios, transporte, alquiler de instalaciones, publicidad, medios de comunicación, etc).

- La sostenibilidad es un elemento imprescindible en un acontecimiento de estas características. Las medallas de los WRG 2019 son un ejemplo, pero esa sostenibilidad tiene mayores costes, por ello es necesario dotar en el presupuesto de partidas que contemplen esta opción.

- Una gran organización tiene más sentido cuando hay éxitos deportivos. Demasiadas veces solo analizamos los costes, y nos fijamos solo en temas organizativos. En este caso, en todas las disciplinas hubo éxitos deportivos y medallistas. Hay que destacar entre otros la medalla de oro en el hockey patines femenino, también el oro y plata en el patinaje artístico modalidad de Shows o las medallas de oro en masculino y femenino en categoría junior del patinaje velocidad.



- El legado es otro de los factores esenciales para dar sentido a un gran acontecimiento deportivo. Los WRG destacarán por poner al alcance de la ciudadanía disciplinas poco conocidas de roller. Se esta empezando a notar un incremento en la práctica del skateboarding y scooter con nuevos clubes. En cuanto a instalaciones quedará como legado la pista desmontable del Forum que tendrá nueva ubicación en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat.

- Hay que contemplar siempre un estudio de impacto económico y de medios de comunicación, en el presupuesto del acontecimiento. Muchas veces confirma la viabilidad del proyecto, para hacerlo más sostenible.



Finalmente, las personas

El papel del voluntariado continúa siendo capital e insustituible. Los 1.259 voluntarios han representado una fuerza y una ayuda para la organización que difícilmente se hubiese podido sustituir. El espíritu del 92 continúa vigente en muchas generaciones.

Los 163 trabajadores han sido la pieza esencial para que todo saliese de la mejor manera, sin su dedicación y profesionalidad los WRG no hubiesen sido posible.