Cross Internacional de Atapuerca: una prueba que está dejando huella

El pasado 9 de noviembre se celebró la 16ª edición del Cross Internacional de Atapuerca. El malagueño Ouassim Oumaiz Errouch y la etíope Senberi Teferi fueron los vencedores de las carreras elite masculina y femenina, respectivamente, de una prueba que, pese a ser las más joven de las que gozan en España de carácter internacional, se ha convertido en la más valorada dentro del Circuito Mundial World Athletics Permit. Un objetivo que ya tenía marcado desde sus inicios la Diputación de Burgos, la entidad que la organiza. Así lo manifiesta Marcos Moral Cano, director técnico del Instituto Provincial para el Deporte y Juventud (IDJ) y cabeza visible del equipo que a principios del presente milenio puso en marcha este auténtico caso de éxito en el ámbito de los eventos de atletismo: “En su día, le dije a Juan Carlos Higuero -atleta burgalés, campeón de Europa de 1.500 en pista cubierta en 2007- que nosotros íbamos a trabajar para que este cross fuera el mejor del mundo. Él se rio de mis palabras. Ahora se equivocó”.


Marcos Moral (derecha) y Juan Carlos Higuero, con las medallas concedidas por el CSD en 2014

Esta anécdota en la que aparece involucrado el ‘León de Aranda’ refleja con fidelidad la ambición de una iniciativa que, desde la humildad, no ha dejado de crecer con los años. La idea partió de la propia administración. “La Diputación de Burgos quería que lo mismo que habíamos hecho con la Vuelta Ciclista a Burgos lo hiciéramos con un cross”, explica Moral. “Los mimbres los teníamos: una Administración que quería apostar fuerte, un equipo humano al que le gustaban los retos y algunas personas dentro del mismo que entendían y sabían del atletismo -Miguel Ángel de los Mozos y Eladio García Rilova- puesto que yo (y no me siento orgulloso de ello) en este tema sabia lo justo para no hacer el ridículo”, admite.

Pero también hubo sus dificultades: “En un primer momento intentamos entrar en el calendario nacional, pero nos tuvimos que poner a la cola y seguir lo que en aquel momento nos marcaba la Real Federación Española de Atletismo (RFEA), pasar por la nevera de la Categoría Regional. Así empezamos y aquí estamos ahora”.


Ouassim Oumaiz, ganador en categoría masculina en 2019  FOTO: RICARDO ORDÓÑEZ

Enseguida, Marcos Moral y su equipo se percataron de que iban a tener que trabajar muy duro para impedir que aquel órdago que en su día le lanzaron a Juan Carlos Higuero acabara en un mero ‘farol’. “Empezamos a estudiar el calendario nacional, el mejor del mundo en la especialidad del cross, y vimos que no iba a ser tan fácil”, rememora el director técnico del IDJ. El Cross de Itálica, organizado por la Diputación de Sevilla, fue su referencia a seguir en esos complicados comienzos: “Aprendimos mucho y le agradecemos su predisposición desde el primer momento para enseñarnos. Tenía, al igual que otros crosses históricos en España de grandísimo prestigio, un nivel altísimo que nos pareció inalcanzable. Pero no nos desanimamos y como nos gustan los retos, esta situación la utilizamos como estimulante para trabajar con más ganas”.


Carrera de categorías inferiores  FOTO: RICARDO ORDÓÑEZ

Con esfuerzo, el Cross de Atapuerca ha alcanzado no solo un nivel deportivo extraordinario, como lo refleja el que “los 39 atletas seleccionados por la Federación Española  para participar en el Europeo de Lisboa –celebrado el pasado 8 de diciembre- hayan  participado  todos en Atapuerca”. También ha logrado un enorme poder de convocatoria en atletas de todas las categorías y edades, que quieren disfrutar de toda una fiesta del atletismo: “Contamos con 6.000 inscritos, no hay un Cross en España con tanta participación”.

Un evento de estas dimensiones requiere de un imponente y constante esfuerzo logístico: “Todo empieza antes de celebrarse el anterior cross con la solicitud de fechas, presupuesto, inicio de expediente, etc… Hasta aquí intervienen una, dos, tres personas que comparten con otra multitud de actividades su tiempo”. Dos meses antes de la fecha fijada, entra de lleno en acción el equipo al completo del IDJ de Burgos. “Empezamos con las reuniones internas, hacemos mejoras en el Circuito Permanente de Atapuerca, elaboramos los planes de Emergencia y Riesgos Laborales para cumplir con la Ley…”.


Panorámica del circuito de Atapuerca  FOTO: RICARDO ORDÓÑEZ

Pero esto no es suficiente. El cross no podría salir adelante sin la participación de los voluntarios. En este sentido, la implicación de la población de Atapuerca es prácticamente total: “Un mes antes iniciamos las reuniones en profundidad con los voluntarios, unos cien que provienen principalmente del Ayuntamiento de Atapuerca (Atapuerca y Olmos de Atapuerca) con un censo de 175 habitantes. Hacemos los cursos de formación para cumplir con la ley de Voluntariado, repartimos tareas, marcamos el circuito y todo lo que conlleva la preparación de la prueba”.


César Rico, presidente de la Diputación de Burgos, junto a Javi Guerra  FOTO: RICARDO ORDÓÑEZ

Para la pasada edición de 2019, la Diputación de Burgos invirtió 189.470 euros de su presupuesto en la celebración de un evento cuya organización no se plantea, de momento, delegar en manos de una empresa privada. “Como ocurre con la Vuelta Ciclista a Burgos, tanto masculina (desde hace 40 años) como femenina (desde hace 5 años), las Corporaciones que han gobernado la Diputación han apostado por organizar desde el IDJ estos eventos”, recuerda Moral. La razón es que “ve muy rentable la inversión” y no solo por el retorno económico, que ya de por sí lo merecería: “La Diputación mira también la repercusión social, la influencia de la actividad en la convivencia dentro del territorio provincial, en los jóvenes y los niños, en el desarrollo económico y social de los pueblos donde realiza las actividades, la despoblación, etc.”.


Senbere Teferi celebra su victoria en Atapuerca  FOTO: RICARDO ORDÓÑEZ

Entre los objetivos con los que nació hace 15 años el Cross de Atapuerca, sobresalía el de dar visibilidad a los yacimientos arqueológicos ubicados en el municipio. No obstante, Marcos Moral entiende que en este aspecto se ha llegado a una perfecta simbiosis: “Creemos que  el Cross de Atapuerca ha contribuido a poner en valor los yacimientos de Atapuerca, del mismo modo que creemos que el nombre de Atapuerca ha contribuido a poner en valor el Cross”.


Participantes a la espera de tomar la salida  FOTO: RICARDO ORDÓÑEZ

Apenas dos meses después de la celebración de la edición de 2019, en el IDJ de Burgos ya tienen la mirada puesta en el 15 de noviembre de 2020, fecha en la que se celebrará el 17º Cross de Atapuerca. Realizado ya el habitual “estudio pormenorizado” de la pasada entrega, “para ver cómo se ha desarrollado y ejecutado todo lo planificado y empezar a estudiar la introducción de mejoras”, los aspectos a mejorar en el futuro que Marcos Moral destaca son los siguientes: “Nos gustaría que la IAAF, a partir de ahora World Athletics, se tomase más interés por el cross y creara el famoso circuito que en su momento proyecto con los mejores crosses del calendario internacional. Nos gustaría mejorar en la producción y distribución de la prueba, seguir ampliando la repercusión mediática que nos permita atraer nuevos patrocinadores a nuestro cross. Nos gustaría perfeccionar el sistema de organización, clasificaciones, generar nuevas sinergias entorno a la prueba. Y, por último, nos gustaría aumentar la ilusión por seguir trabajando no solo por nuestro cross, sino también por el cross en general, por el cross de nuestro país, por algo tenemos las mejores pruebas dentro del  calendario mundial de cross”.