El coronavirus provoca un aluvión de suspensiones

Número tras número, DIRECCIÓN Y GESTIÓN DEL DEPORTE dedica esta sección llamada EVENTOS DEPORTIVOS a conocer más en profundidad determinados acontecimientos que llaman especialmente la atención, ya sea por su trascendencia competitiva, por su complejidad organizativa o por alguna singularidad que los distingue. Lo hace poniendo el foco en los aspectos de gestión, coordinación y dirección, pasando más de puntillas por los meramente competitivos. Sin embargo, las circunstancias que no solo España, sino todo el mundo vive en estas semanas hacen imposible obviar el efecto catastrófico que la crisis del coronavirus ha tenido en el mundo del deporte, al acarrear el aplazamiento, cuando no la cancelación definitiva en lo que al presente año se refiere, de un sinfín de competiciones. Desde las más profesionalizadas y con mayor seguimiento mediático, hasta las más minoritarias y ligadas al amateurismo.


Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional       FOTO: COI

Así, los dos mayores eventos deportivos de carácter internacional que estaban programados para este 2020, los Juegos Olímpicos y la Eurocopa de fútbol, han sido ambos retrasados a 2021. Únicamente las dos grandes guerras mundiales del siglo XX habían logrado que la gran fiesta cuatrienal del deporte que Pierre de Coubertin rescató de la Grecia clásica para dar una nueva vida se dejara de celebrar en el año que le correspondía. En aquellos casos (1916, 1940 y 1944) la cancelación fue total. Ahora, la pandemia ha obligado al Comité Olímpico Internacional y al Gobierno de Japón a adoptar una decisión tan histórica como lógica.

Una vez más, coincidirán en el mismo año las celebraciones de los Juegos Olímpicos y la Eurocopa de fútbol, aunque esta vez lo harán en uno de número impar. Será finalmente entre el 23 de julio y el 8 de agoto del año próximo cuando Tokio albergue la cita aplazada. En el caso del campeonato continental de selecciones de fútbol, se desarrollará del 11 de junio al 11 de julio. Se mantiene el novedoso formato de competición repartido en doce países diferentes, cada uno de ellos representados por una única sede. La correspondiente a España será Bilbao. El estadio de San Mamés acogerá tres partidos de la fase de grupos, en los que ‘La Roja’ ejercerá de anfitriona frente a Suecia, Polonia y otra selección aún por determinar, y uno más de octavos de final. La final se disputará en un escenario mítico: el estadio londinense de Wembley.


Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol     FOTO: RFEF

Más incertidumbres rodean en estos momentos a las competiciones deportivas regulares, ya sean de carácter internacional (Champions League de fútbol o Euroliga de baloncesto, como ejemplos más señeros) o doméstico. En lo que concierne a la Liga Santander y a la Primera Iberdrola, si bien el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, ha manifestado recientemente su intención de que la competición se complete aunque sea más allá de la fecha de referencia habitual de final de campaña (30 de junio), no hay nada decidido aún. Tampoco se sabe lo que ocurrirá exactamente con la aplazada final de la Copa del Rey, inicialmente fijada para el 18 de abril en el estadio de La Cartuja de Sevilla y para la que se clasificaron el Athletic Club de Bilbao y la Real Sociedad de San Sebastián. La Copa de la Reina se ha paralizado antes de la disputa de las semifinales.

Otro tanto ocurre con los campeonatos de baloncesto, balonmano, hockey hierba, waterpolo, etc. En el caso del voleibol, se han dado ya por finalizadas las Superligas 2 (segunda división) en sus categorías femenina y masculina), si bien queda en manos de la Real Federación Española de Voleibol (RFEVB) un asunto peliagudo, como son los ascensos y descensos.


Presentación de la Volta 2020, que de momento no ha podido celebrarse     FOTO: VOLTA

También en el ciclismo el coronavirus ha causado un cataclismo. El rosario de suspensiones no cesa. De momento, en lo que afecta al calendario español, se ha llevado por delante a carreras de la máxima categoría (UCI World Tour) como la Volta a Catalunya o la Vuelta al País Vasco. Fuera de nuestras fronteras, el Giro de Italia, inicialmente previsto para celebrarse entre el 9 y el 31 de mayo, ha quedado aplazado a una fecha por determinar. Y en el Tour de Francia, la segunda de las grandes vueltas por etapas en el calendario anual –a disputarse en julio-, incluso llegó a ponerse sobre la mesa la posibilidad de celebrarlo sin acceso al público, si bien dicha opción ha sido recientemente descartada por su director, Christian Prudhomme. De momento, mantiene sus fechas iniciales (27 de junio a 19 de julio), si bien ya ha elaborado un plan B que le llevaría a disputarse entre el 25 de julio y el 16 de agosto. Habrá que ver cómo afecta este trastoque absoluto del caldendario ciclista a la Vuelta a España, programada entre el 14 de agosto y el 6 de septiembre.

Otra cuestión es la forma en la que los deportistas, obligados en el caso de los residentes en España a mantener el confinamiento domiciliario mientras dure el estado de alarma, puedan afrontar la reanudación de la actividad competitiva habida cuenta de que durante semanas –aún no se sabe cuántas exactamente- no podrán entrenarse con normalidad. La situación es, además, diferente en otros países, donde algunos deportistas de alto rendimiento sí gozan de permisos para poder ejercitarse fuera de sus hogares. Ello lleva, evidentemente, a un agravio comparativo en las competiciones internacionales.

Y tampoco cabe pasar por alto las graves consecuencias económicas que el parón de actividad están provocando en clubes deportivos, entre los que se está extendiendo la presentación de ERTEs y otras medidas de recortes salariales que afectan a deportistas y demás empleados.

Con todo, la gravedad de los efectos de la pandemia de coronavirus sobre la salud de la ciudadanía supera con creces todos los problemas que pueda generar en el mundo del deporte. Por ello, y para poder disfrutar cuanto antes del deporte, tanto practicándolo como en el papel de espectador… #QuédateEnCasa.