Javier Blanco: "Lo mejor que ha tenido esta situación es reforzarme en la idea de la grandeza de nuestro sector"

Ha pasado casi un cuarto de siglo desde que Javier Blanco y Enrique Merino pusieran en marcha Ebone, un proyecto empresarial que, con el paso del tiempo y mucho esfuerzo, se ha convertido en una de las compañías punteras de prestación y gestión de servicios deportivos, especialmente en el ámbito de las administraciones públicas. DIRECCIÓN Y GESTIÓN DEL DEPORTE ha mantenido una extensa e interesante charla con el primero de sus socios fundadores en este número 26 de la revista digital de FAGDE, que sale a la luz mientras todo el país pelea por recuperarse del mazazo propinado por la COVID-19. Una circunstancia que, obviamente, se refleja en la entrevista con este granadino de 43 años, apasionado del deporte y de su gestión, que hace un año fue nombrado presidente de la Asociación Española de Empresarios de Servicios Deportivos a las Administraciones Públicas (AEESDAP). Javier Blanco mira al futuro con optimismo: "Los motivos para la esperanza son muchos y muy halagüeños".


Javier Blanco (derecha), junto a su socio Enrique Merino, recibiendo un premio de AGESPORT

Ebone va camino de los 25 años. ¿En qué ha cambiado principalmente la empresa en estos cinco lustros? ¿Y en qué ha cambiado principalmente Javier Blanco?
Pues sí, la verdad es que nunca nos hemos fijado mucho en los años que llevamos. Entre otras cosas y, desde mi punto de vista, porque es lo que empecé a hacer cuando aún estaba en la carrera y lo que sigo haciendo a día de hoy. Supongo, por tanto, que no cuento los años porque es lo que siempre he hecho y espero seguir haciendo.

Desde su origen Ebone ha cambiado mucho y, como decía mi socio y fundador de Ebone, Enrique Merino, en el II Congreso Ebone que celebramos los días 28 y 29 de marzo, obviamente en formato online, ¿cómo nos íbamos a imaginar Ebone cuando empezamos montando escuelas de tenis en Granada? Como él decía, no éramos empresarios o inversores que tuvieron una idea de negocio para la cual hicieron un business plan, etc.  Éramos técnicos deportivos que buscaban trabajo haciendo lo que mejor sabían hacer: dar clases de tenis… ¿Cómo íbamos a imaginarnos que acabaríamos prestando servicios deportivos de todo tipo, en toda España y con una plantilla de más de 1.000 profesionales? Consideramos Ebone a día de hoy una empresa 100% profesionalizada, con un equipo de trabajo tremendo y una gran capacidad a la hora de operar servicios y eventos y, sobre todo, a la hora de aprender y de innovar, siempre de la mano de nuestros clientes, puesto que no somos ni más ni menos que colaboradores de las administraciones con las que trabajamos.

Por otro lado, Javier Blanco también ha cambiado mucho. Como cualquier persona, soy lo que soy gracias al camino recorrido y a las personas que me he encontrado en el mismo, por suerte muchas y, generalmente, buenas. La mayor evolución, como en ocasiones digo, es que estudié INEF porque me encanta el deporte y la docencia y ¡he acabado delante de una hoja de Excel todo el día! Bromas aparte, mucha formación (desde hace años en Escuelas de Negocios, fundamentalmente), mucha experiencia y, sobre todo, mucho aprendizaje de los profesionales que voy teniendo la suerte de conocer en las distintas administraciones con las que trabajamos y también de otros empresarios del sector y de otros sectores con los que coincido en foros, CEOE, Cámara de Comercio, etc. Y, por suerte, siempre feliz y contento.


Javier, imagen en una campaña de emprendimiento de la Universidad de Granada

¿El momento que atravesamos ahora es la situación más complicada a la que Ebone ha tenido que hacer frente desde su creación?
Pues sinceramente, no. En mi opinión, la imposibilidad de repercutir los incrementos del SMI de 2019 y 2020 en los contratos firmados con antelación a dichos incrementos ha tenido un efecto mucho más pernicioso en la cuenta de resultados de las empresas prestadoras de servicios deportivos. Estos incrementos han supuesto un incremento global del 16,47% de los costes salariales que los prestadores de servicios deportivos hemos tenido que asumir con los precios de adjudicación que teníamos antes de que esto estuviera en la mente de nadie.  Cualquiera que conozca este sector sabe que la rentabilidad media de estos contratos está bien lejos de ese 16,47%. Pero, además, la forma en que se ha producido lo hace más dañino: en 2019, con un incumplimiento flagrante de los compromisos adquiridos en la Mesa de Diálogo Social y con un informe de la Abogacía del Estado que negaba que esta subida fuera unilateral e imprevisible.  Y en 2020, ya con acuerdo de la Mesa de Diálogo Social, pero con el compromiso del Gobierno de hacer las modificaciones legislativas pertinentes para que se pudieran repercutir estas subidas. Compromiso del que no hemos vuelto a saber nada, si bien aún esperamos que el Gobierno cumpla con su palabra.

Es cierto que todo lo que estamos viviendo alrededor de la COVID-19 tiene un efecto, desde el punto de vista exclusivamente empresarial, devastador en la economía y el mercado laboral. No obstante, la incidencia en los contratos de prestación de servicios deportivos, si bien es importante, no es tan intensa como en otros modelos de negocio del sector como la explotación de centros y clubes deportivos.

¿Cuáles son los principales temores con los que afronta lo que venga tras superar la crisis sanitaria del COVID-19?
Fundamentalmente tres:

• Rebrotes que puedan dar lugar a nuevas situaciones de confinamiento o de restricciones que afecten tanto directa como indirectamente al sector.
• El deterioro de las arcas municipales en particular, y de la administración en general, como consecuencia de los esfuerzos que se están realizando en tantas áreas y ámbitos y que quizás puedan repercutir en una reducción de los presupuestos dedicados a deporte.
• Y, por último, pero no por ello menos importante, que esta crisis acentúe las desigualdades sociales que ya provocó la crisis de 2008.
Estas tres circunstancias podrían tener como consecuencia que un mayor porcentaje de la población tenga dificultades para acceder a una práctica deportiva de calidad y con supervisión profesional, como la que se ofrece desde los servicios deportivos municipales. Y, como todos sabemos, el deporte es salud (y muchas cosas más) y si algo ha puesto en jaque la COVID-19 es, precisamente, la salud.


Blanco, junto a parte de su equipo de trabajo en Ebone

¿Entiende que, pese a lo duro que está siendo todo esto, hay motivos para la esperanza?
Más allá de las frases habituales de las oportunidades ante las crisis y demás, es fundamental que tengamos esperanza. Así, si afrontamos el futuro con esperanza, entonces ya tendremos los motivos.  En mi opinión, lo mejor que ha tenido esta situación es reforzarme en la idea de la grandeza de nuestro sector: empezando por el equipo de Ebone, que se ha dejado la piel trabajando a destajo en un entorno incierto como ninguno; y continuando por el resto de empresas y entidades del sector.  Hemos visto muchísimos ejemplos de grandeza y capacidad en estos meses: empresas ejemplares como GOfit y tantas otras del sector fitness; los movimientos de ADESP para defender el deporte federado; los clubes deportivos y ACEDYR luchando por la supervivencia de los clubes deportivos sociales; los miles de técnicos/as deportivos que nos han abierto las puertas de sus casas para darnos salud y diversión durante los días de confinamiento; y muchos más que me dejo en el tintero.  Sinceramente, si ante una situación como esta hemos tenido estas reacciones, en circunstancias mejores como las que vendrán, los motivos para la esperanza son muchos y muy halagüeños.


Javier, con algunos miembros de AGESPORT

¿Qué competencias como empresario le está demandando potenciar esta crisis del coronavirus?
En Ebone, en estos días, ha estado y seguirá estando muy presente la “FELICACIA” de Juan Carlos Maestro.  Tras unas primeras semanas de miedo, desconcierto y demás sentimientos negativos, sentimos la necesidad de enfocarnos hacia una gestión más positiva, productiva y eficaz que nos sacara de esa sensación de negatividad que nos rodeaba por todas partes.  Tuvimos la suerte de contar con Juan Carlos en nuestro Congreso onLine y nos “puso las pilas” de una forma increíble.

Otra competencia que creo que ha sobresalido, en la línea de lo que comentaba anteriormente, es el SENTIDO ÉTICO Y DE RESPONSABILIDAD SOCIAL de las empresas del sector para con la sociedad.  En este sentido, en Ebone hemos trabajado en dos ejes:

• Hacia la Sociedad, con campañas como “Deporte sin Hogar” en la que, de la mano de la Asociación La Ciudad Accesible, hemos intentado llevar deporte, salud y diversión a colectivos sin hogar confinados en instalaciones municipales de diversas localidades
• Hacia la Administración Pública. Hemos entendido que nuestro rol de “colaboradores con la administración” tenía más sentido que nunca para ayudar a las distintas administraciones en su importantísima labor de promoción del deporte para toda la sociedad, a través de multitud de seminarios organizados desde CIDE (Cátedra en Innovación Deportiva Ebone) y con la publicación de varios Ebooks y Notas Técnicas con consejos sobre cómo afrontar la situación de confinamiento y de desescalada en el ámbito de los servicios deportivos municipales

Ebone es una empresa de servicios deportivos que trabaja con administraciones públicas. ¿Cree que, con el aumento de gasto público destinado para la sanidad y para impulsar económicamente a los sectores más dañados por la crisis, las administraciones públicas van a seguir manteniendo el actual nivel de gasto en la oferta de servicios deportivos para la ciudadanía?
Bueno… por un lado la mayoría de contratos en vigor tienen partidas presupuestarias asignadas e incluso usuarios/as que pagaron sus abonos o cuotas. En este sentido creo que en primera instancia los contratos de servicios deportivos no se verán especialmente afectados. Ahora bien, al finalizar los mismos y, de cara a las nuevas licitaciones, puede que sea así.  Siendo conscientes de lo difícil que es aplicar recursos finitos ante tanta necesidad como la que ahora hay, estamos absolutamente convencidos de que el deporte ha de ser uno de los ejes estratégicos en los que ha de basarse la recuperación de la sociedad, tanto desde la perspectiva de la práctica deportiva como desde la perspectiva de recuperación de la economía. En este sentido, las empresas del sector estarán ahí para colaborar en todo lo posible con la Administración.


Blanco, junto al anterior presidente de AEESDAP, Jesús de Medinaceli Sánchez

Parece que, en estas circunstancias, le va a tocar una dura labor de defensa del sector como presidente de la AEESDAP…
Pues he de decir que, en todos estos años de trabajo y desempeño, jamás había sentido tanta responsabilidad como la que siento con AEESDAP. No por el puesto, sino por la relevancia de lo que todas las empresas que conformamos la Asociación, con su gerente al frente, tenemos entre manos y por cómo veo el sector conforme profundizo en esta función asociativa y patronal. Efectivamente viene una labor dura por delante porque, y espero que lo que voy a decir no moleste a nadie, si algo creo que he comprobado en estos meses es:

• Por un lado, hay una clara falta de liderazgo en el Deporte Municipal, a nivel colectivo. AEESDAP, como Asociación Estatal de Empresas que prestan Servicios Deportivos a la Administración no tiene interlocutor en la misma; y si lo hay, que sin duda lo habrá, no ha dado señales de vida en estos meses en los que tan necesaria era la unidad y el intercambio de información ante lo desconocido del confinamiento y posterior desescalada de los servicios deportivos municipales. AEESDAP quiere trabajar de la mano de la FEMP, del COSITAL, de FAGDE y de las organizaciones y entidades que corresponda en pro de una colaboración público-privada continua, real y leal.
• Por otro lado, una falta de unidad y acción coordinada de TODO el sector deportivo, hacia la sociedad y hacia la administración.  Es cierto que somos un sector muy grande, con una importante transversalidad, y que en estos meses las urgencias acuciaban. Pero más allá de eso, y parafraseando a Juan Luis Navarro, Presidente de Agesport, y a Javier Luna, exmiembro de la Junta Directiva de Agesport, ambos amigos y mentores, es necesario convocar una MESA DEL DEPORTE donde todos los agentes del sector deportivo pongamos en común ideas y medidas para que nuestro sector prospere, mejore y adquiera la posición social y económica que sin duda merece. Lamentamos profundamente lo que consideramos una oportunidad perdida por parte del CSD, que no supo aprovechar una excelente iniciativa como fue la creación del GTID, abriéndolo a la pluralidad de organizaciones y realidades representativas del sector deportivo.

AEESDAP apoyará y si es necesario impulsará cualquier medida en estas líneas de trabajo.  Por otro lado, seguirá trabajando por una colaboración público-privada eficiente, de calidad y beneficiosa para la sociedad, que es a quién, al fin y al cabo, nos debemos.  Desde aquí aprovecho para animar a todos las empresas de servicios deportivos, incluyendo aquellas que prestan servicios de socorrismo en piscinas y playas, y de organización de eventos deportivos, que se sumen a este ilusionante proyecto que es AEESDAP.


Participantes en un encuentro de la CIDE

¿Qué valoración hace de la Cátedra Ebone en Innovación Deportiva (CIDE), que en breve cumplirá su primer año de andadura de la mano de la Universidad de Granada (UGR)?
Estamos especialmente contentos con el desempeño de CIDE durante este primer año.  La verdad es que la UGR en general, y David Cabello como Director de la Cátedra en particular, nos han apoyado y ayudado en todos los proyectos que hemos abordado con seminarios presenciales y on line en los que hemos trabajado en 5 líneas de investigación de especial interés para la empresa en su ímpetu de I+D+i.  No puedo olvidarme de agradecer la colaboración de nuestra cátedra “hermana” Escuela Internacional de Gerencia del Deporte (Cátedra UGR – Agesport) con la que hemos afrontado diversos proyectos.  Además, hemos sentado las bases para la segunda fase de la Cátedra que esperamos que se convierta en unos meses en una Cátedra Interuniversitaria sumando a la UGR dos Universidades más que os anunciaremos en cuanto esté todo cerrado; aumentando la capacidad de actuación de la misma y con proyectos muy ilusionantes e innovadores.

¿Cómo se imagina la EBONE de dentro de otros 25 años?
Pues, si puede ser, ¡conmigo jubilado!, je je je... Bromas aparte, si hace 20 años era imposible que nos hubiéramos imaginado lo que hoy en día es Ebone, tengo claro que no puedo imaginar Ebone siquiera a diez años… Así que, si bien miramos hacia delante y hace tiempo que trabajamos con planes estratégicos a 2-3 años, prefiero preocuparme en seguir haciendo un gran equipo, en seguir aprendiendo todos juntos, en seguir inquietos y con ganas de mejorar.  Eso, sin duda, nos llevará a un gran lugar del que espero podamos hablar dentro de unos años.