Desaprender para aprender

Tomando un café esta mañana estaba pensando sobre qué puede escribir un gestor deportivo, profesor de esta materia en el INEFC de Lleida, que aporte valor y sea de interés para el ámbito de la gestión y sobre todo para los grandes profesionales que hacen de la gestión deportiva su vida.

Y no es tarea fácil, principalmente porque las nuevas tecnologías y los avances en los medios de comunicación, las conocidas TICs, han puesto y ponen a nuestro alcance mucha información, y nos aproximan a experiencias que aportan conocimiento y aprendizaje. Además, no tengo dudas en defender que en nuestro país el deporte cuenta con un gran capital humano orientado a prestar un servicio de calidad, innovador y muy preocupado en sus clientes y en mejorar día a día.

Desde este punto de partida, a modo de foto de la realidad, creo que mi aportación ha de girar alrededor de la siguiente afirmación: es necesario desaprender para seguir aprendiendo. Y os preguntaréis, ¿por qué hay que desaprender? ¿acaso debo dejar espacio en el cajón de los conocimientos para poder incluir nuevos contenidos? Lógicamente no es este el motivo, aunque no estaría mal poder limpiar nuestro cerebro de todo aquello que no sea necesario. Pero compartiréis conmigo, que a nuestro alrededor todo va muy rápido, los cambios son continuos. Tanto que cuando se publica una noticia, su contenido ya puede estar desfasado porque ha pasado algo nuevo.

La sociedad actual podría ser calificada como la sociedad del cambio. Encontramos cambios en la tecnología (vehículos eléctricos, domótica, robotización e inteligencia artificial), los hábitos de compra (comercio online y medios de pago), alimentación (alza del veganismo), los nuevos métodos en la enseñanza, el rol de la mujer o la aparición de nuevos partidos políticos. Además, el contexto actual provocado por la dichosa pandemia, está acelerando estos grandes cambios.

Pero el principal cambio está sucediendo en cada uno de nosotros. Muchos días confinados nos han permitido pensar, reflexionar, analizar, compartir ideas y pensamientos, que nos han llevado a replantearnos muchas cosas. La “gente del deporte” estamos acostumbrados a focalizarnos en lo positivo (eso del vaso medio lleno). Y estos momentos duros nos han enseñado a desaprender, a eliminar ciertos estereotipos y convencionalismos e incluso prejuicios. A ser capaces de resetear ciertas parcelas de nuestro “yo”, en definitiva, a saber priorizar e identificar lo verdaderamente importante. Pero ahora toca actuar y hacerlo realidad.

Mi gestor/a deportivo/a favorito/a es aquel/lla que, lejos de tener que realizar un esfuerzo para adaptarse al cambio, es quien los provoca. Es aquel que al leer un artículo o escuchar una conferencia, lo analiza desde la orientación al cambio, cuestionándose lo que le dicen, lo que le decimos. Es quien pone en valor su propia opinión, que posiblemente será más acertada cuanto más alejada esté de lo que los demás le digan. Sin ningún género de duda, el desarrollo personal comienza con la inquietud por ser diferente. Nuestros clientes necesitan de gestores del cambio.

Por eso mi humilde mensaje, aprovechando la oportunidad que me da la casa de todos los gestores, es que lleves tus propios aprendizajes a tu espacio de gestión deportiva (club, federación, gimnasio, empresa, evento o instalación). Aplica tu rebeldía frente a lo establecido, impulsa nuevos modelos, procesos, metodologías, implementa acciones concretas. Despierta a ese gestor del futuro que tienes dentro. Dale forma, visualízalo, no le pongas límites. El único cambio imposible de realizar, es el que uno mismo no quiere hacer. Haz realidad esas ideas transformadoras que tienes, ellas te ayudarán a realizarte y sobre todo van a impulsar tus proyectos.

Toca reinventarse y reinventar. Ser el catalizador de nuevas formas de pensar y de hacer. Seguramente de la mano de la tecnología, pero sin olvidar su vertiente humana. Con visión global y criterios holísticos. Coge papel y lápiz, busca un lugar motivante y confía en tus competencias. Seguro que surgen ideas brillantes, necesarias.

El gran escritor brasileño, Paulo Coelho, nos enseña a cómo hacerlo. Él dice que “las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial que tienen para cambiar las cosas”. Ese potencial ha despertado durante estos días oscuros, ahora debe iluminar tu actuar para acabar este año 2020 siendo mejor profesional y personal que a comienzos de año. Estoy convencido que leerme activará lo mejor de ti. Ahora solo queda dar el primer paso en tu nueva gestión deportiva.