Gestión inspiradora de entidades deportivas

Agradezco la oportunidad que AGEDEX y FAGDE me brindan para, si lo consigo, aportar algo de inspiración al objeto de que nuestra experiencia de gestión de este 2021 tenga un mejor sentido.

Como todos vosotros, he tenido la oportunidad de participar durante el pasado año en múltiples foros que han enriquecido nuestras capacidades de adaptación a un contexto tan desafiante. El presente artículo nace con los objetivos de analizar algunos de los retos a los que las entidades deportivas nos enfrentamos este año y de inspirar nuevas formas de gestión a través de la Digitalización del Deporte.

Deseo que os sirva para que inspiréis a vuestros equipos, a vuestros compañeros, clientes, proveedores, patrocinadores y todos aquellos que, como la familia y los allegados, no comprenden en algunas ocasiones la duración, intensidad y complejidad de nuestro trabajo.

Fabián Quesada Gómez
Director Gerente de ADESP

Fabián Quesada, en el último Sportaccord celebrado en Gold Coast (Australia)

 El sentido de nuestra experiencia como gestores es la clave

Aunque la duración es una variable muy importante en cualquier experiencia que tengamos, nuestra experiencia como gestores deportivos no podemos medirla sólo en años. Es preciso reconocer las dimensiones que dan sentido a nuestra mochila de vivencias y que forman parte ineludiblemente de nuestras competencias profesionales para acometer nuevos retos.

El significado que nuestras gestiones tienen no solo para nosotros, sino para nuestro ámbito de trabajo, es algo muy relevante a considerar. Cuando, con mimo, pasión y empatía hemos fraguado el lanzamiento de una nueva instalación, de un nuevo programa, de un nuevo contrato, de una nueva tarea de mantenimiento… todo eso va “a la buchaca”.

No es la misma experiencia la que proporciona una interacción reactiva, activa, o proactiva o que la intensidad de la gestión sea realizada como si de un acto reflejo, un hábito o un compromiso con la entidad deportiva se tratara. Vivimos tiempos desafiantes en los que la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, por ejemplo, ha actuado como disparador de nuestra experiencia removiéndonos de nuestra “zona de confort”. Se ha cambiado radicalmente el entorno de trabajo como nunca nos había ocurrido. No obstante, la actitud proactiva y el compromiso del gestor ha sido crucial a la hora de resolver nuestros retos. Haber pasado dos crisis sistémicas dentro de la misma década han dado, sin duda, amplitud a nuestra experiencia, sobre todo a la hora de buscar, proponer y encontrar soluciones.

Por tanto y como punto de partida, se propone la reflexión sobre el tipo de experiencia que llevamos en la mochila y cómo podemos darle aún más sentido ya que es esto, el sentido, lo que está en el centro de nuestra experiencia.



Los malabares entre el líder y el gestor en el Mundo VUCA

Sin apartar la vista en nuestro cuadro de mando, el contexto nos está exigiendo en muchas ocasiones liderar los cambios de paradigma dentro de nuestro ecosistema deportivo que no es ajeno al Mundo VUCA que nos circunda. La Volatilidad de los supuestos y escenarios de la gestión deportiva ha aumentado la Complejidad de nuestro desempeño y mejorado nuestra tolerancia a la Ambigüedad. No obstante, debemos reconocer la Incertidumbre a la que nos enfrentamos ante la necesidad de hacer malabares entre la gestión y el liderazgo. La diferencia se antoja evidente. Gestionamos cuando coordinamos, medimos e impulsamos los esfuerzos del equipo. Lideramos cuando escuchamos, observamos e influimos en las personas y en la dinámica del equipo. Así, y para inspirar a nuestro equipo a alcanzar el máximo rendimiento debemos ser los guías, la referencia, los que estamos cerca de ellos y lo suficientemente por delante al mismo tiempo. Pero, sobre todo, debemos tomarnos muy en serio el tipo de experiencia que está teniendo nuestra gente. Es necesario ayudar a que encuentren el sentido de su experiencia en términos de duración, significado, intensidad, interacción, amplitud y elementos tractores.



Saltar a través de la niebla del Mundo VUCA

Hay que aprender a convivir y asumir los fallos que tengamos. Errar no es una catástrofe, pero fallar en aprender del fracaso sí lo es. Para navegar con menores probabilidades de fracaso dentro del Mundo VUCA los gestores deportivos debemos estar abiertos a integrar nuevas opiniones, comportamientos y dispuestos a adaptar o replantear, si fuera necesario, los actuales valores de nuestras organizaciones. Muchos clubes, empresas, empleos, servicios… penden de un hilo y no sabemos si será bastante con aplicar o cumplir con los protocolos que nos han/hemos impuesto. Es preciso comprometer a los trabajadores y a las entidades que nos apoyan con energía, pasión y optimismo y dotar a nuestras estructuras de una configuración más ágil evolucionando de organizaciones como “máquinas” hacia organizaciones como “organismos”. Pero sin duda, el gran reto es el construir comunidades de confianza dentro y fuera de nuestras entidades con los equipos, los clientes y proveedores…
 

La oportunidad del benchmarking

Hoy por hoy el aprendizaje por comparación cobra un mayor sentido y la necesidad de cooperar no sólo para competir sino para sobrevivir es una metodología de trabajo imprescindible. Sirva el ejemplo de los 3 anillos (Presidentes, Gestores y Comunicación) que hemos implantado en ADESP y no perdamos la pista a la nueva Plataforma España Deporte que fundamenta su creación en la cooperación para la participación.

Inspirarse en la Digitalización del Deporte

La pandemia del Covid-19 ha acelerado el proceso de Digitalización, resaltando las fortalezas y las debilidades desde el punto de vista económico, social y territorial. La Digitalización del Deporte es una palanca fundamental que está a nuestro alcance para relanzar el crecimiento económico y reducir la desigualdad. La Digitalización en el Deporte va más allá de la implementación de tecnologías. Busca provocar un cambio profundo en el modelo de servucción y en la evolución del trabajo. Con ella, vamos a poder cambiar la forma en la que gestionamos nuestro Deporte y también vamos a poder mejorar nuestra sociedad. Para esto último necesitamos:

• poner a los ciudadanos/deportistas por delante,
• llegarles por múltiples canales (omnicanalidad),
• sacar partido a las herramientas de evaluación disponibles,
• contar con un entorno sostenible, seguro y de confianza,
• favorecer la transparencia y el buen gobierno de nuestras entidades

Pero, sobre todo, necesitamos contar con la inteligencia del dato para hacerlo posible.

Entre los ejes estratégicos de España Digital 2025, la agenda digital de nuestro país que se presentó en julio del pasado año, se incluyen un conjunto de medidas, reformas e inversiones articuladas en 10 ejes estratégicos entre los que están:

1. Garantizar una conectividad digital adecuada para el 100% de la población, promoviendo la desaparición de la brecha digital entre zonas rurales y urbanas.
3. Reforzar las competencias digitales de los trabajadores y del conjunto de la ciudadanía.
5. Impulsar la digitalización de las Administraciones Públicas.
6. Acelerar la digitalización de las empresas, con especial atención a las microPYMEs y las start-ups.
7. Acelerar la digitalización del modelo productivo mediante proyectos tractores de transformación sectorial que generen efectos estructurales.
9. Favorecer el tránsito hacia una economía del dato, garantizando la seguridad y privacidad y aprovechando las oportunidades que ofrece la Inteligencia Artificial.
10. Garantizar los derechos de la ciudadanía en el nuevo entorno digital



La inclusión del Deporte dentro de las 10 Políticas Palanca del Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia (9) y la más que probable existencia de un Macroproyecto Tractor vinculado al Deporte (Eje 7) va a permitir que el Deporte Español:

• Modernice sus recursos, sistemas, perfiles y contenidos.
• Amplíe y mejore el portafolio de productos y servicios a ofrecer.
• Llegue a impactar a una base más amplia de consumidores y usuarios potenciales.
• Genere una mejor ratio de conversión comercial y un mayor compromiso e interés de la ciudadanía.
• Fidelice y ofrezca un mayor valor a los ciudadanos.




Los retos que nos trae la Digitalización de nuestro Deporte

La existencia de tecnologías disruptivas es uno de los impulsores del cambio social. De este modo, los Gestores del Deporte vamos a experimentar una intensa actividad vinculada a la acogida e implantación de estos procesos en nuestras organizaciones.

Esta realidad nos va a condicionar para:

• Aumentar la analítica de datos para monitorizar la Gestión Deportiva
• Tratar con el nuevo contexto audiovisual y de marketing
• Atraer y retener al talento correcto
• Diseñar las experiencias educativas adecuadas
• Implantar herramientas para monitorizar la Transparencia y el Buen Gobierno


Quesada, junto a Marisol Casado, presidenta de la Federación Internacional de Triatlón

Para finalizar

En 2021 y años sucesivos vamos a asistir a un contexto único en lo relativo a los cambios que va a experimentar el Deporte y su relevancia en la Sociedad. Su reciente consideración como Actividad de Interés General y el buen hacer de las entidades y organizaciones deportivas provocará beneficios en la medida que como Gestores Deportivos provoquemos los cambios con proactividad, nos preparemos y formemos a nuestros equipos para adaptarse y maximizar su potencial. Tenemos la oportunidad y la obligación de que nuestra experiencia tenga sentido y deje un legado en nuestras organizaciones y en toda la ciudadanía.