El XI Congreso Iberoamericano de Economía del Deporte analizará a fondo los efectos de la pandemia en el sector

Los próximos días 3 y 4 de junio se celebrará el XI Congreso Iberoamericano de Economía del Deporte. La Sociedad Española de Economía del Deporte (SEED), entidad organizadora, lo tiene todo preparado para que el encuentro permita la participació presencial en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de A Coruña. No obstante, la evolución de la pandemia ha obligado a adoptar un formato 'híbrido' en el que el componente telemático permita dar cabida a todos los contenidos que tienen preparados en su PROGRAMA. José Manuel Sánchez, actual tesorero de FAGDE y presidente del Comité Organizador del CIED 11, ofrece a DIRECCIÓN Y GESTIÓN DEL DEPORTE más detalles sobre este encuentro, que tras tener que ser suspendido en su fecha inicial de 2020, se retoma ahora aún condicionado por la COVID-19, cuyos efectos en el ámbito de la industria del deporte serán, sin duda, profusamente analizados en las diferentes ponencias. mesas redondas y comunicaciones.


José Manuel Sánchez, presidente del Comité Organizador del CIED 11

Es de suponer que la gran preocupación que a día de hoy le asalta como presidente del Comité Organizador del CIED 11 es si podrá haber participación presencial o no.
Efectivamente, esa es la principal preocupación. Aunque la incertidumbre actual no permite garantizar la modalidad de participación presencial, confiamos en que finalmente se pueda asistir en persona a la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de A Coruña, combinando esta fórmula con el formato telemático. Por ello, hemos decido posponer hasta el último momento la decisión sobre la posibilidad de participación presencial, la cual de momento se mantiene activa.

¿Cuáles son las alternativas en las que trabaja la organización ante una hipotética imposibilidad de un encuentro presencial en A Coruña?
En el caso de que las circunstancias no permitan desarrollar el componente presencial, está garantizada la participación virtual, tanto para ponentes como para asistentes.  De hecho, ya está confirmado que será un congreso “híbrido” con componente virtual y presencial. En cualquier caso, estamos convencidos que se mantendrá el tradicional interés académico y social que caracteriza a los CIED.


A Coruña es la ciudad elegida para albergar el CIED 11

Si ya siempre es compleja la tarea de organización de un congreso de este calibre, ha tenido que ser realmente difícil sacar adelante el evento en estas circunstancias.
Sí, pero más que la complejidad que entraña, el factor que más distorsiona es la incertidumbre. Lo mayor dificultad a todos los niveles de gestión es la imposibilidad de poder confirmar con un margen de tiempo suficiente si la participación tanto de ponentes como de asistentes va a ser finalmente presencial. Todas las cuestiones que tienen que ver la logística (reservas de vuelos, alojamientos, instalaciones, aforos , etc.) no se pueden cerrar con la antelación que sería deseable.

El trabajo que tenían ya hecho hace ahora un año, enfocado a la fecha inicial de junio de 2020, ¿ha servido de algo o han tenido que empezar de cero?
Afortunadamente, el trabajo que habíamos realizado a efectos organizativos no se ha perdido. La programación estaba muy avanzada en el momento en el que nos vimos obligados a aplazar el congreso en 2020 y hemos apostado por mantener esa programación para 2021. Hemos tenido que realizar algunos ajustes, pero el grueso del trabajo realizado el pasado año nos ha facilitado mucho la labor.

¿Llegan a preocupar más las medidas de prevención anti-Covid que otros aspectos prioritarios en cualquier otra circunstancia, como la calidad de los ponentes, la selección de comunicaciones o la repercusión del evento?
Indudablemente, garantizar el cumplimiento de los protocolos de prevención es un aspecto adicional a tener en cuenta que, a efectos organizativos, requiere una atención prioritaria. Ahora bien, esta prioridad que le otorgamos al cumplimiento de los protocolos anti-covid no irá en detrimento la calidad del Congreso en ninguna de sus vertientes.

Es de suponer que, tratándose de un congreso de economía del deporte, los duros efectos de la pandemia en el sector acapararán la atención en el programa de ponencias…
Por supuesto. La incidencia de la pandemia está acaparando toda la atención, tanto en el ámbito del deporte profesional como en el sector de la actividad física. Prueba de ello es que, en un porcentaje significativo de los trabajos que estamos recibiendo para ser presentados en el marco de este congreso se abordan cuestiones relacionados con los efectos de la pandemia.

¿Cree que de este encuentro pueden surgir reflexiones que ayuden a impulsar la recuperación del sector de la actividad física y el deporte tras el cataclismo provocado por la Covid-19?
Sin duda. De hecho, dos de las mesas redondas programadas tienen que ver con los nuevos escenarios que emergen y los desafíos que estos plantean en materia de regulación tanto para el deporte profesional como para la gestión deportiva en general. Cuando se celebre el CIED11 habrá transcurrido más de un año desde que se desencadenó la crisis sanitaria y ya se dispondrá de evidencias sobre la magnitud y el alcance de la misma en el ámbito del deporte.


La facultad de Economía y Empresa de la Universidad de A Coruña, sede del encuentro

¿Qué supone este encuentro para la Sociedad Española de Economía del Deporte?
Es una de las actividades “estrella” que organiza la SEED. Desde el primer momento, ha pretendido convertir este evento en una cita obligada para académicos y profesionales que trabajan en el ámbito de la gestión y la economía del deporte.  En última instancia, el objetivo es configurar al CIED como una excelente plataforma de difusión de los avances de la investigación en economía y gestión del deporte en España, así como en Portugal y en Iberoamérica.

¿Cómo valora el apoyo prestado tanto por AGAXEDE, la Asociación Galega de Xestión Deportiva, como por FAGDE?
Muy positivamente. Hemos estado siempre en contacto con el presidente de ambas entidades, Eduardo Blanco y, desde el principio, siempre ha mostrado la mejor disposición a colaborar, tanto a la hora de difundir el evento, como a la hora de ofrecer apoyo “logístico” en la organización, así como en la participación de miembros de ambas asociaciones en mesas redondas programadas en el marco del Congreso.