Raid Hípico Ciudad de Badajoz: Más de medio siglo al galope

El pasado 17 de marzo se desarrolló la 51ª edición del Raid Hípico Ciudad de Badajoz. La Sociedad Hípica Lebrera de la localidad pacense es la entidad encargada de organizar desde hace más de medio siglo esta prueba que, por solera y calidad, se ha convertido en todo un referente a nivel nacional en esta especialidad de resistencia. No en vano, en numerosas ocasiones ha sido designada como valedera para el Campeonato de España de Raid y en 1999 llegó a servir como Campeonato de Europa, en una edición coorganizada con la Federación Portuguesa.

Un participante, junto a su montura tras completar la prueba

De las dificultades logísticas a las que deben hacer frente sus organizadores dan buena cuenta los números que se manejan. El evento está dividido en seis categorías y en las dos más exigentes (la CEI2, de carácter internacional, y la CEN2, para jinetes nacionales) la distancia a recorrer es de 120 kilómetros, que se amplían a 160 cuando está en juego el Campeonato de España, como ocurrió por última vez hace dos años, en 2016.

El Raid es “un deporte de equipo”, como nos recuerda Felipe Fernández, representante de la Sociedad Hípica Lebrera y Director del Concurso. “Además del jinete o amazona (el 50% de las participantes son mujeres), lo forman dos o tres personas más que durante la carrera prestan apoyo al jinete y al caballo en puntos de asistencia marcados por la organización durante el recorrido y en las llegadas de cada fase (4 por recorrido) a meta. Se ocupan de asistir al caballo y al jinete y que el caballo llegue en las mejores condiciones a los controles veterinarios establecidos en cada fase”, añade.

 

Y es que, por encima de todo, lo más importante de todo es la salud y seguridad, tanto de jinetes como de animales: “Los controles veterinarios son muy rigurosos, el caballo no puede pasar de un límite de pulsaciones (64) y debe superar un examen que confirme que está apto para seguir en carrera. Si no lo supera es eliminado. Siempre prevalece la salud del caballo”.


Los veterinarios cumplen una función primordial en las pruebas de resistencia

Para materializar ese objetivo, es necesario un importante despliegue humano. “El día de la prueba se movilizan más de 50 personas, entre jueces, veterinarios, médico, ambulancia, cronometraje, apoyo en carretera, personal de mantenimiento, etc.”, enumera Fernández, sin olvidar en este apartado la labor de la Guardia Civil, “que interviene también en dos cruces de carreteras. Desde aquí nuestro agradecimiento”.

La meteorología puede resultar un gran aliado o un escollo, pero nunca ha logrado impedir que el evento se lleve a cabo: “Con lluvia resta participación, resta público y supone para los equipos un esfuerzo añadido”. Así ocurrió el pasado 17 de marzo, cuando el tiempo no acompañó demasiado. “En esta edición el total de inscritos fue de 51, pero cuatro no se presentaron”, recuerda Fernández. Eso supone un descenso respecto al año anterior, cuando “fueron las bodas de oro de la prueba y se realizaron más  de 90 inscripciones”.


Zona de avituallamiento para los caballos

El Raid no falta a su cita anual pase lo que pase. Ni siquiera se suspendió cuando, a finales de los 80, la peste equina supuso una amenaza real. Finalmente, se varió el trazado, pero la prueba se celebró: “Entonces el recorrido del raid era Badajoz-Cáceres-Badajoz y por la peste equina se cambió a un recorrido en margarita, con salidas y entradas en las instalaciones de la Sociedad”.

Aquel trayecto de ida y vuelta entre las dos capitales de provincia extremeñas tuvo que ser relegado hace algún tiempo “por el alto costo” por el actual, que se desarrolla en los terrenos de la finca municipal Las Arenosas. Y es que, evidentemente, la financiación siempre es, y en este caso nunca mejor dicho, uno de los caballos de batalla en la organización de eventos deportivos, más aún cuando se trata de deportes minoritarios, como es el caso de la hípica. El presupuesto del Raid Ciudad de Badajoz oscila entre “los 15.000 y 50.000 euros. En esta edición pasará de los 14.000 euros, el año pasado superó los 23.000 y el anterior, Campeonatos de España 2016,  los 50.000 euros”.  De este dinero, la partida principal corresponde a “dietas, desplazamientos, comidas y hoteles de jueces y veterinarios”.


Puesto de control de la prueba

En estos gastos no se incluye el personal propio de la Sociedad que trabaja para la organización, ni el que durante muchos meses desarrolla el comité organizador de la Sociedad Hípica Lebrera. “Las actuaciones para la edición siguiente comienzan en  verano, con la elaboración del calendario, y tres meses antes  de la fecha de la prueba se inician los trabajos de solicitud de permisos de la administración, diseño y planos de recorrido, contratación de jueces y veterinarios, avances de programa, contratación de servicios, etc.”, recuerda el director del concurso.

La cobertura del presupuesto procede “en un 40% de las inscripciones y el resto, en porcentajes similares de aportaciones de la Sociedad Hípica Lebrera y de subvenciones públicas”. En este último capítulo, Fernández destaca “el apoyo del Ayuntamiento de Badajoz y la Fundación Municipal de Deportes, tanto económico como en medios materiales”, así como la contribución financiera de “la Dirección General de Deportes de Extremadura y la obra Social de Caja Almendralejo”, sin olvidar la colaboración de las federaciones hípicas extremeña y española. “Es evidente que, sin el apoyo de estas entidades, nos sería prácticamente imposible realizar este tipo de eventos por sus altos costes de organización”.


Antonio Fernández (derecha), presidente de la Sociedad Hípica Lebrera de Badajoz, junto a un juez

El caso es que el Raid Hípico Ciudad de Badajoz goza, pasado el medio siglo, de una salud de hierro y tiene cuerda para rato. Su fama traspasa fronteras. Alguna, muy cercana, como la de Portugal, de donde proceden buena parte de sus participantes. Entre ellos, Marcelino Gomes Neto, ganador a lomos de ‘Lisha D’Arsol’ en la categoría CEI2 tras completar los 120 kilómetros de recorrido en un tiempo de 6 horas 17’ 09’’, solo un segundo menos que su compatriota Pedro Sa E Almeida con ‘Alto de Traclin’, segundo a más de un cuarto de hora del español Ángel Lebrero, tercero con ‘Galia’. “En esta edición hemos tenido participantes, además de Portugal, de China y Brasil”, apostilla Felipe Fernández. El director del concurso resalta con orgullo, que, en la era de la digitalización, este evento deportivo no es ningún desconocido en la ‘red de redes’: “Si tecleamos en Google ‘Raid Hípico de Badajoz’, nos aparecen 243.000 entradas”.