Necesidad de cualificar la gestión deportiva

El deporte es reconocido como uno de los fenómenos sociales más importantes del siglo XX, cuyos inicios se debieron a personas que lo promovieron desde una perspectiva humanista y pedagógica. Más tarde, el gran desarrollo del deporte fue posible al compromiso y entrega de miles de personas voluntarias que dedicaron su tiempo libre por mera afición o diversión, a las tareas técnicas, directivas y a cualquier otra que fuera necesaria para el funcionamiento de las entidades deportivas. Resulta obvio que el deporte no crece y se desarrolla por generación espontánea, y alguien tuvo que asumir la tarea de gestión y organización del mismo.

Se puede señalar que, en la sociedad actual, en correspondencia con nuestro Sistema Deportivo, existen tres sectores básicos diferenciados que conciernen a la gestión deportiva pública, gestión deportiva empresarial y gestión deportiva social. Estos sectores que pueden dividirse a su vez, en otros más específicos, condicionan el ejercicio de la dirección y gestión deportiva de las diferentes entidades e instituciones de su ámbito. Además, el deporte tiene un carácter transversal por su condicionamiento y proyección en otros sistemas como la salud, el turismo, la economía o la educación.

El desarrollo del sistema deportivo hace tiempo que no puede depender únicamente del voluntariado, especialmente, en cuanto a la tarea de dirección y gestión deportiva, y se requieren dirigentes que asuman la tarea de gestión con responsabilidad y cualificación, tanto en el sector deportivo público como privado. A mediados del siglo XX, ya se puso de manifiesto la necesidad de una gestión profesional en algunos ámbitos del deporte, que no puede depender sólo del voluntarismo y de la buena disposición de los directivos de las federaciones, clubes y demás entidades deportivas.



La formación y cualificación profesional de la dirección y gestión deportiva, por tanto, constituye una de las tareas prioritarias, pues no se necesita el mismo conocimiento para elaborar y realizar un proyecto deportivo que para el desempeño de gestión de una sociedad anónima deportiva. Quiere decir que al desempeño profesional llegarán personas de distintas áreas de conocimiento (A.F. y Deportiva, Derecho, Económicas, etc.) que necesitarán de una formación universitaria postgrado que permita la especialización, mediante un master generalista en dirección y gestión deportiva u otros que afecten a un área específica de conocimiento de aplicación. Cabe también señalar la importancia de que el plan de estudios del Grado de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, incorpore un contenido básico en dirección y gestión deportiva que permita una especialización posterior, así como los nuevos grados específicos de gestión deportiva que están convocándose en el mercado docente.



Si la cualificación es imprescindible en las personas que realizan una gestión deportiva profesional, aquellas que hacen un desempeño de carácter voluntario, también están necesitadas de una formación continua. Esta responsabilidad corresponde, principalmente, a las respectivas Comunidades Autónomas, a través de sus órganos y escuelas de formación deportiva o a través de otras instituciones o entidades concertadas. En este sentido, FAGDE y sus asociaciones autonómicas integradas, por sí misma o en colaboración con otras instituciones, asumen el compromiso de promover y organizar una oferta de formación permanente que contribuya a la mejora de la calidad de la dirección y gestión deportiva profesional y voluntaria.